jueves, 20 de septiembre de 2007

Bye Bye, "dear" José!


El idilio entre Mourinho y Abramovich se terminó. Ha durado más que otros muchos matrimonios, incluso teniendo en cuenta la "Ley del Divorcio Express". Era un secreto a voces que su el fuego de su amor había consumido las últimas ascuas. El principal de los motivos han sido los resultado, pero también, la irrupción de terceros en su relación.

Se le contrató para repetir lo que hizo con el Oporto. Allí logró ganar la Liga Portuguesa, luego la UEFA y luego la Champions. En aquél equipo sólo tenía una estrella: Deco, a años luz de su nivel en el Barça; y un puñado de jugadores decentes: Nuno Valente, Maniche, Costinha, Capucho... Pero los llevó a a lo más alto que ninguno soñó. El brillo de su gesta hizo que el ruso le pusiese toda la pasta que quiso para él y para hacer un equipo que lograse lo mismo, pero más rápido.

En el Chelsea ha ganado muchas cosas a nivel local, pero el Continente no pudo ser conquistado. Lo peor fue haber sido eliminados dos años por el Liverpool de Benitez; porque caer ante un Barça de campanillas como el de hace dos años, no tiene la misma trascendencia en Inglaterra. Caer ante otro equipo de la Isla (británica, no la de los Monos) y además dos veces fue mucho para Abramovich. Si te gana Ronaldinho se acepta como parte del juego, si lo hace Benítez, un entrenador medio-moro con un equipo normalito la cosa cambia(para los británicos somos el inicio de África, mira si no lo de Jamilton y Alonso...).
Ganar dos Premiers seguidas paseándose, la FA Cup, la Carling Cup... no ha sido suficiente. El empate ante el Rosenborg en casa le ha pasado factura.
El año pasado sólo pudo ser segundo ante un Manchester de Cristiano Ronaldo que maravillaba por su juego. También cayó con el Liverpool en la Champions. Además tuvo que tragar con el fichaje de Sheva, íntimo de Abramovich, y con Ballack, al que llevó Adidas al Chelsea y que cobra ocho kilos al años...


El ucraniano no ha brillado en el Chelsea y Abramovich culpa al portugués de ese fracaso. La llegada de Ballack hizo cambiar un centro del campo que funcionaba como un reloj, con gente que cortaba (Makelele o Essien), gente que jugaba (Lampard) y gente en las bandas (Robben, Wright-Phillips o Joe Cole); pasando a acumular gente parecida por el centro... (Ballack y Lampard). Se pasó de un delantero (Drogba) y dos extremos a jugar con dos delanteros y sin bandas para hacer sitio a los cracks de Abramovich. Como resultado,el equipo perdió frescura en el contraataque al ser más estático y más previsible.


Al final el resultado ha sido el divorcio entre la pareja de oro del fútbol internacional. El rico magnate ruso tendrá que decidir a quién quiere para sustituir a Mou, si se decide por alguien similar o apuesta por el fútbol como hizo este año el Madrid. Se barajan nombres como Capello, Klinsmann, Hiddink, Juande Ramos... Con la pasta de Abramovich será difícil que no encuentre coristas deseando ser su esposa, veremos si en vez de eso consigue a una esposa deslumbrante...

2 comentarios:

Lord Simius dijo...

Joder, parece mentira pero hasta a Mou le pueden dar la patada. Quien te dice que no acabe en el Madrid, ahora que el aleman anda diciendo que si lo mismo no acaba contrato "y tal"

Simio Pensante dijo...

Lo mejor fue el cabrón diciendo el día antes: -Si me echan por los malos resultados, me da igual. Me haré millonario y en dos meses estaré entrenando a otro equipo".-

Y tiene toda la razón, le van a dar unos 36 millones de finiquito y queda libre para entrenar. No le faltarán propuestas... UN GRANDE, este MOU.