lunes, 12 de noviembre de 2007

Diversión rentable

Ayer por la tarde se pudo ver un bonito espectáculo en el Bernabéu. Real Madrid y Mallorca reeditaron un choque que significó el título de Liga para los blancos en la pasada campaña. Estos añadidos hacen que no haya sido un partido tan trascendental como el jugado hace unos meses, pero sí se vio mucho más fútbol, goles, espectáculo y se cerró con el mismo resultado: Victoria final para el Madrid.



El partido empezó loco, tanto que la primera mitad acabó con cuatro goles, repartidos entre sólo dos jugadores: Robinho y Varela. Tal vez, precisamente por sus posiciones, se hacían brillar el uno al otro...

El jugador bermellón estuvo listo para aprovechar un regalo de Marcelo (horrible ayer) en el primer gol y espléndido en un trallazo que se coló por la puta escuadra de Casillas, que ni lo siguió con la mirada. Es una pena que un chaval con tanto potencial, lo enseñe tan poquito. Riera parece que ha empezado serenarse y a estar más regular, si Varela hace lo mismo, ahí hay un gran jugador.

Mención aparte merece la actuación de Robinho. Ayer, por primera vez, me pareció un jugador de fútbol. Estuvo listo, rápido, hábil, incisivo, afortunado... todo lo necesario para que un extremo destroce a un rival. No se perdió en filigranas ni arabescos. Las bicicletas las guardó para el área, los regates sublimes para romper al defensa, desbordaba a Héctor en cada jugada. Cuando eso sucede, es un jugador determinante, que puede marcar diferencias y llevar al equipo a ganar un partido. Muchos me dirán que contra el Olympiacos en casa estuvo genial o que lleva varios partidos entonado... sí está mejor que en otros momentos, pero lo que es JUGAR al fútbol, sólo ayer. Se le vio imparable, con confianza y con sentido en sus decisiones. Sabía cuándo correr y cuándo pasar el balón, cuándo regatear y cuándo soltarla... La jugada con MArcelo del primer gol es la primera vez que se la veo: con el balón en la izquierda, se lo deja al lateral y pasa a incorporarse al área, libre de marca para recibir solito el balón y acomodarlo al palo largo con la cabeza... jugada de listo, del que sabe que llegando desde atrás se llega más suelto y con más chance de marcar. Luego la jugada que se marcó en el gol de Raúl es la evolución de las gilichorradas de siempre. En ella sí mide al defensa para romperle, le enseña y le esconde el balón, le amenaza con el penalty, se escapa y (atención novedad) levanta la cabeza para ver solo al capitán en boca de gol y se la pone perfecta para el empate.
Tras ese derroche, llegó Ruud para marcar, con esa calma que tanto vale en el fútbol, el gol de la victoria.
Al final, 4-3, aunque pudo merecer más el Mallorca. El árbitro no tuvo su tarde al no señalar en los primeros minutos un claro penalty de Heinze por mano ni ver, de forma menos clara, que el segundo gol del Madrid era en fuera de juego.

La gente vibró con el partido y se veía a la gente contenta recorriendo la Castellana. Se empieza a jugar mejor, a pesar de que sin Guti el balón ruede más loco. Sneijder no lo templa sino que lo lanza, dando un punto alocado al juego del equipo. Al menos, no se rompió el equipo en dos con la pareja Gago (gran partido) y Diarrá (muy malo, en especial por la asistencia a Güiza en el tercer gol del Mallorca), en el centro del campo.

De nuevo, con el Barça a 4 puntos tras su derrota en Getafe. Ya empieza a ser menos sorpresa que, con independencia a quién visite, el Barça sufra y no logre un buen resultado. Ganar sólo a un Levante hundido en la tabla, no es bagaje suficiente para aspirar al título. Quien está pletórico es el Villareal, que se mantiene arriba tras ganar al Sevilla. Los sevillanos tendrán que apretar un poco más par llegar a puestos de Champions, pero seguro que lo logran... para luchar por la Liga, creo que ya van muy retrasados.

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