martes, 15 de abril de 2008

Papá, ¿por qué no somos ricos?

A estas alturas ya casi todos conocemos el famoso anuncio "Papá, ¿por qué somos del Atleti?". Pues bien, lo mismo se pueden preguntar la mayoría de niños: -"Papá, ¿por qué no somos ricos?"-.
Si tu hijo ve cómo el Papá de su amiguito lleva un Mercedes y, cada vez que se queda a dormir en su chalet de La Moraleja, ve al susodicho padre yéndose a su dormitorio con una mamá rubia y joven diferente (en muchas ocasiones, más de una al mismo tiempo), cabe que el chaval piense: -"¿Por qué mi padre es un pringao? ¿Me lo habrá pegado al nacer?"-. La respuesta es clara, Sí campeón, te lo ha pegado!!!!

Si quieres saber la respuesta a tu pregunta, la razón de por qué tu padre no es rico es porque su padre, el padre de su padre, el padre del padre de su padre y así hasta tiempo atrás, no robó, violó y mató lo suficiente. No nos engañemos, la riqueza siempre se ha robado, no generado. Nace de quitarles a los demás lo suyo.

Ya desde las Cavernas, los fuertes se quedaban con la mejor pieza de carne y les rompían la cabeza a quienes se la quisiesen quitar ( y tras comer se follaban a las hembras). Con las tribus germánicas era igual: el jefe era el más fuerte y se rodeaba de los mejores guerreros, su Gefolgschaften, que en definitiva, eran los que más mataban, robaban, comían, bebían... las élites, vamos. Al igual que sucedía en el Imperio Romano con los Patricios, que eran los más ricos a base de robar su parte de los agricultores, ganaderos...

Más delante esto se plasmó en la Nobleza europea, que eran los descendientes de esta gente, o nuevos acólitos de los monarcas y sus descendientes quienes, por haber caído en gracia del Rey, recibían sus tierras y lo que en ellas existiese (cultivos y cultivadores).

En tiempos modernos, la cosa funciona igual. Sustituyes al Monarca por el Gobernante o simplemente, el Poderoso y verás como tiene su círculo de acólitos que se benefician de su bondad. Y los descendientes de todos ellos, tan sólo han de mantener el sistema de oligarquías.

Luego, en el caso español, hay una dificultad más, pues hay veces en que por mucho que matases, esto no te da puntos para ser rico (subir de nivel). Era necesario matar a los correctos. Me refiero a la Guerra Civil. Si tus antepasados mataron a los rojos, enhorabuena, lo normal es que tu línea genética sea más próspera que la de los republicanos que mataban nacionales. Porque en España siempre han mandado los mismos, de un modo u otro...

Así que sigue el consejo de los Monos de la Isla y búscate un buen árbol para cobijarte, roba, mata y aprovéchate todo lo que puedas, pero cuídate de estar en el bando ganador!!!

Recuerda las sabias palabras de San Jerónimo, uno de los Padres de la Iglesia, quien ya afirmó en su día que:

"Todo rico es un ladrón, o hijo de ladrón"

Y mira este par de posts sacados del blog de "La mirada de un Mendigo" (ver mejor el segundo antes del primero):

  1. El rico es ladrón...
  2. ...o hijo de ladrón

2 comentarios:

Angrysimio dijo...

hahahah,

Es un hecho, a pesar de los reiterados intentos de los neoliberales y los neoconservadores de convencernos de lo contrario que la movilidad entre clases es inexistente, infinitesimal, de hecho, es equiparable en probabilidad a que te toque la lotería.

Es más, apostaría que el porcentaje de gente que se mueve de clase es exactamente la misma que le toca la lotería.

Incluso más aún, dará la casualidad de que parte de esos premios, son cobrados por gente que ya poseía esas cantidades, y que blanquea dinero.

Simio Pensante dijo...

Supongo que en tus cálculos dejarás fuera a las que suben de escalafón a base polvos, no??

La movilidad entre clases siempre a favorecido a las féminas cachondas ávidas de encontrar un hogar más confortable para su prole....

KU KU KU